Novelas de Stefan Zweig

Novelas (Stefan Zwei#4C9E29

El 22 de febrero de 1942, en Petrópolis (Brasil), el escritor austríaco Stefan Zweig fue encontrado sin vida, pulcramente vestido, con su casa en orden. A su lado y también sin vida, su segunda esposa, Lotte. La declaración que dejó escrita como epitafio a su vida se puede leer aquí.

Ahora Acantilado publica en un único volumen sus novelas. Concretamente tenemos: Ardiente secreto, Carta de una desconocida, Los ojos del hermano eterno, Veinticuatro horas en la vida de una mujer, El candelabro enterrado, La impaciencia del corazón, Novela de ajedrez, La embriaguez de la metamorfosis; y las inéditas en Acantilado Miedo, Confusión de sentimientos y Clarissa.

Un volumen impagable para quienes aman la literatura.

Conozcamos al autor

La vida de Zweig está cortada en dos mitades: antes y después de la Gran Guerra. Antes de la guerra, el escritor, nacido en una acomodada familia judía vienesa, destacando desde muy joven por su enorme capacidad intelectual, vive en un mundo feliz, en una burbuja estética donde se puede dedicar a la literatura, al arte, la música, educado en los buenos modales, la elegancia, en fin, el bon vivant de la alta burguesía de fin de siglo del Imperio Austrohúngaro. En esos años de infancia y primera juventud, donde se consideraba a sí mismo, como buen miembro de la sociedad que le arropaba, poderoso y magnífico, creció en la idea de un paneuropeísmo flotando en la pax imperial, un ideal de unión de los grandes mitos culturales, las testas más laureadas poniéndose en comunicación para desarrollar una cultura universal. “La unidad europea del espíritu, más allá de los estrechos nacionalismos, constituye un buen ideal para Zweig, el hombre de las contradicciones. Por un lado sigue siendo un vienés narcisista, el esteta del pesimismo, egoístamente preocupado por su arte, mientras que, por otro, quiere adherirse a los grandes problemas de su tiempo. Piensa en la humanidad como un precioso todo.”
Además, el éxito le viene muy pronto; desde sus primeras publicaciones es reconocido como un gran escritor, lo que le catapultó, seguro de sí mismo, a viajar por una Europa aún gozosa y viviendo de las rentas del victorianismo y los últimos coletazos imperiales. Creando fuertes lazos con muchos escritores, se codea con lo más florido de la intelectualidad; se deja admirar por las mujeres, con las que mantenía una cierta distancia, no quería compromisos que le ataran. Es hacia los treinta años cuando conoce a Fridericke, con la que mantendrá una relación que pasará por distintos niveles pero que perdurará hasta casi el último momento de su vida. Primero bastantes años de relación en la que ella, que estaba casada y con dos hijas pequeñas, oscila entre su marido y él. Una vez abandonado el marido, aún no se deciden a vivir completamente juntos, sino que lo hacen en mansiones independientes y no se casan hasta obtenido el divorcio, ya tras la guerra, cuando el ánimo de él empieza a doblegarse y su necesidad de apoyo moral empieza a ser enorme. Pero nunca fue una relación normal, dado el carácter obsesivamente independiente y a la vez inseguro de Zweig, que no soportaba la más mínima atadura, que viajaba constantemente y a cuyo ritmo no podía Fridericke, muy ligada a sus hijas, ajustarse.
El conflicto bélico que destrozó económica y políticamente Europa a la vez que desmanteló ideas, mentalidades, y concepciones sobre la vida, desmanteló la magnificencia de Zweig. El hombre que se comía el mundo antes de la guerra, el aristócrata, el hipersensible, dejó que el mundo le devorase a él después, convirtiéndole en un ser depresivo, inseguro, desnortado, incluso renegando de su propio pasado y de su historia, buscando cada vez con más ahínco, el dulce abrazo del ángel de la muerte. No fue un cambio radical, de un día para otro, sino progresivo. Sin embargo, la segunda parte del decenio posterior a la guerra, y sobre todo, los años 26 y 27 destacan como los más fecundos de su vida literaria. Es en su trabajo en donde encuentra el verdadero refugio, y a partir de sus series biográficas desarrolla su verdadero estilo.
Aunque algo se rompe en el interior del autor vienés cuando realmente asume el significado de aquella guerra, que, incluso en un primer momento, dejándose llevar por la marea belicista imperante, aceptó incluso celebrar y publicitar. Mucho se lamentó de haberlo hecho, y a partir del instante en que lo advierte, recrudece su militancia pacifista y sobre todo, su neutralismo, hasta situaciones incomprensibles. La ascensión de Hitler y del nazismo en Alemania le dan la puntilla. Primero incrédulo y luego ofendido, humillado, abandona su casa, su país y su familia, renunciando a todo su entorno, enviándolo al pasado, al ayer, no queriendo tener nada que ver con esa sociedad que estaba generando y preparando el genocidio y el holocausto.
Desde que se entera de las quemas de libros, incluidos sus libros, el terror ante lo que la humanidad había engendrado, la humillación de pertenecer a una humanidad capaz de herir tan profundamente su propio cuerpo social, le lleva a desear desligarse de todo, incluso de la propia vida. Y el hombre que amó y luchó por la interrelación de los distintos países, de la eliminación de fronteras y trabas, de la propagación de la cultura y la democratización de costumbres y anhelos, ve venirse abajo todo el edificio mental con la primera hoguera y el olor a papel quemado.

Autoexiliado en Inglaterra, donde se atrinchera, rodeado de algunos cientos de libros, lo poco que pudo rescatar de su inmensa biblioteca de Salzburgo, se refugia en el trabajo, ayudado por su secretaria Lotte, y en esos terribles años produce unas de las mejores obras salidas de su pluma. La magnífica biografía de Balzac, la de Erasmo, la de María Estuardo, la lucha de Castellio contra Calvino, en ellas vuelca las opiniones que no quiere expresar de otro modo, desarrolla un mutismo ante lo que está sucediendo, que es criticado por muchos, y que responde a un feroz enrocamiento en su torre; en Londres, sólo se relaciona un poco con Freud, que está a punto de morir, pero apenas mantiene otras relaciones, allí no es conocido, ha de sufrir la humillación de ser austríaco, de hablar alemán, en una Inglaterra donde el alemán representa al enemigo.
Su divorcio de Fridericke, que se queda en Austria por voluntad propia, atrapada entre su marido y sus hijas, que ya son mayores; su matrimonio con Lotte, la joven y devota secretaria que su propia esposa le coloca como sustituta de sí misma; su periplo americano, Nueva York, Buenos Aires, Brasil…esos últimos años de su vida, en la cincuentena, recayendo cada vez más a menudo en sus delirios suicidas, exprime su obra hasta el máximo, pero al mismo tiempo se agota, ya no puede más. En Nueva York se reencuentra con Fridericke, modelo de fortaleza, que ha conseguido salir de Europa con sus hijas, y hay un impasse donde los tres -ambas mujeres y él- se relacionan y trabajan en relativa paz. Pero su espíritu está enfermo y finalmente parte para el Sur, a Brasil, donde pone punto final a su vida, aunque Lotte, como una Julieta desesperada, le siga inmediatamente a la muerte. Con ese solo acto, Zweig justifica su vida entera. (…)Cuando la vida ha perdido su sentido, la muerte le ofrece otro. Con ese gesto de soberana independencia, alcanza la eternidad de las sublimes figuras trágicas.

Stefan Zweig (Viena, 1881-Petrópolis, 1942) prolífico escritor, articulista, ensayista y biógrafo austriaco, vivió entre dos mundos, el pre-bélico, victoriano e imperial, y el destrozado, humillado y desnortado que supuso la segunda guerra mundial y a la que no llegó a sobrevivir, por su muerte en su exilio brasileño. La obra de Zweig, extensísima, comprende la parte novelística, de ficción y la obra biográfica e histórica, que desarrolló de un modo muy personal, además de algunas breves incursiones en la poesía y el drama. Dentro del apartado ficción, los relatos breves ocupan un lugar destacado. Zweig sabía transmitir en pocas palabras todo un mundo, y lo hacía de un modo elegante y sutil.

El autor describe con maestría y un lenguaje sencillo pero efectivo las pasiones humanas en estas novelas. En la época en que se desarrollan priman las apariencias y  dominan los prejuicios sociales sobre todo lo demás. Zweig es un narrador clásico, de impecable técnica, pero absolutamente comprometido con su obra. Un tipo culto y con una clara vocación de escritor transmisor de la cultura y del entretenimiento.

Escrito por Stefan Zweig

http://www.acantilado.es/cont/personas/imagePot/zweig.jpgStefan Zweig (Viena, 1881 – Petrópolis, Brasil, 1942) fue un escritor enormemente popular, tanto en su faceta de ensayista y biógrafo como en la de novelista. Su capacidad narrativa, la pericia y la delicadeza en la descripción de los sentimientos y la elegancia de su estilo lo convierten en un narrador fascinante, capaz de seducirnos desde las primeras líneas. En Acantilado han aparecido ya La lucha contra el demonio (Hölderlin, Kleist, Nietzsche), Castellio contra Calvino (Conciencia contra violencia), Momentos estelares de la humanidad (Catorce miniaturas históricas), El mundo de ayer (Memorias de un europeo), La embriaguez de la metamorfosis, Veinticuatro horas en la vida de una mujer, Novela de ajedrez, Carta de una desconocida, Los ojos del hermano eterno, Ardiente secreto, El amor de Erika Ewald, Tres maestros (Balzak, Dickens, Dostoievski), Noche fantástica, La mujer y el paisaje, Correspondencia, Montaigne, La curación por el espíritu, El candelabro enterrado, La impaciencia del corazón, El legado de Europa, Amok, Viaje al pasado, Mendel el de los libros, ¿Fue él?, Los milagros de la vida, Las hermanas y las biografías Fouché, María Antonieta y Novelas.

Ficha técnica

Páginas: 1560
Precio: 49.00 €
Extracto del libro
Traducciones de Marina Bornas Montaña, Roberto Bravo de la Varga, Berta Conill, Joan Fontcuberta, Adan Kovacsics, María Daniela Landa, Manuel Lobo, A. Orzeszek, Berta Vias Mahou

Las novelas de Zweig han ido tomando un lugar de privilegio en el imaginario de diversas generaciones de lectores. Sus novelas, en las que hace muestra de una especial elegancia de estilo, así como de una singular pericia y delicadeza en la descripción de los sentimientos, nos seducen desde las primeras líneas, motivo por el cual han sido enormemente populares. En el presente volumen se recogen todas ellas, tanto las más extensas como las nouvelles que le dieron gran fama, y que siguen fascinando a sus lectores con la fuerza del primer día.
El presente volumen contiene: Ardiente secreto, Carta de una desconocida, Los ojos del hermano eterno, Veinticuatro horas en la vida de una mujer, El candelabro enterrado, La impaciencia del corazón, Novela de ajedrez, La embriaguez de la metamorfosis; y las inéditas en Acantilado Miedo, Confusión de sentimientos y Clarissa.

Comentarios de Ariodante

Ningún comentario por ahora

Comentar

Mensaje


Hit Counter provided by short sale specialist