Entrevista

Entrevista

Eduardo Mendoza

26 de Diciembre de 2015

Por Jon Reyes González
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El secreto de la modelo extraviada

Eduardo Mendoza

Resumen

Vuelve el detective loco de Eduardo Mendoza. En la nueva novela de Eduardo Mendoza, El secreto de la modelo extraviada, el detective loco que protagonizó El misterio de la cripta embrujada, El laberinto de las aceitunas y recientemente El enredo de la bolsa y la vida recuerda un caso aparentemente cerrado de los ochenta y no ceja en su...

Por Jon Reyes González @jonpi_reyes

 

P: Cuarenta años de su primer libro, ha pasado tiempo.

R: Sí, 40 años de la publicación y 45 de la terminación.

P: ¿Tanto le costó publicar el primer libro?

R: Sí, en aquella época los ritmos eran otros. Estuve dos años paseando por las editoriales. Cuando lo comento la gente joven piensa que es algo dramático. Yo lo escribí en una máquina manual, no había ordenador. Yo tenía una copia de papel carbón. Eso obligaba a escribir con más rigor. Cambiar de idea significaba romper las hojas.. Era una cosa muy trabajosa.

Total que tenía dos copias, una me la quedaba y otra se la llevaba a la editorial. Tres meses después te la devolvían y no les interesaba, y te ibas a la siguiente.

Cuando me la aceptaron tardaron otros dos en publicarla. Pero por aquel entonces cuando publicabas una novela se tiraba tres años en la lista de novedades, no como ahora que aguanta tres días.

P: ¿Cómo comenzó la idea de retomar la serie del detective sin nombre?

R: Es la historia del detective sin nombre, muy seguida con la anterior. Nunca me había propuesto escribir una serie de personajes que se repite con varios personajes. Me gusta mucho la idea, pero nunca pensé que llegaría a suceder. Escribí la primera así como chiste y luego pensé, bueno voy a por la segunda. Y con dos ya tenía una serie. Pero al cabo de 16 años se me ocurrió escribir el tercero y los otros dos han venido más rápidos. Yo suelo sacar un libro cada tres años, pero cada vez me gusta más este formato, estoy más cómodo.

P: ¿Ha tenido algún tipo de presión para publicar esta nueva novela?

R: Sí que la hay, un poco. No por parte de la editorial, nunca me ha presionado. Me preguntan y así… pero sobre todo son los lectores, los que me dicen que vuelva con el detective, que vuelva con el humor…

P: Con la importancia que se le da a los nombres y nuestro detective no lo tiene.

R: Fue una decisión que tome en la primera. No era mi intención que fuese así…. Pero no tiene nombre. Lo importante es que tenga que actuar y viajar sin dinero, comer sin dinero, gastar, dormir… y hacerse valer sin nombre. Camuflándose.. Me pareció una característica interesante.

P. ¿La gente no le pregunta por su nombre?

Sí, claro que lo hacen, se creen que tengo la clave o el nombre escondido u oculto. Pero no, no lo sé.

P: Y ¿podremos adivinarlo algún día?

R: Puede ser, quién sabe si habrá una nueva novela de este detective y si saldrá su nombre. De momento, lo que no está en la novela, no está.

P: Hay quien cataloga sus novelas como mayores y menores, esta ¿de que sería?

R: Sí, estoy de acuerdo, hay novelas mayores y menores. Cuesta mucho más escribir una mayor que una menor. Otra cosa es que sea bueno o malo. Todas las novelas llevan su esfuerzo. El único problema que me plantea esta división es que no se cual es mi verdadero registro. Que soy, un escritor de novelas largas e históricas? O de novelitas de humor que de vez en cuando se da el lujo de ponerse plasta y escribir un novelón, no lo se.

P: ¿Qué encontró el Londres para quedarse allí a vivir?

R: Es una ciudad que me encanta, con otro ritmo de vida. Es mi segunda ciudad, voy allí a quitarme de en medio.

P: Un escenario muy detectivesco, ¿no?

R: Sí que es verdad. Allí no tengo compromisos.

P: Cada vez hay escritores y menos venta de libros, pero parece que la cultura vuelve a recuperarse, se le vuelve a dar importancia.

R: Es tan difícil saber lo que pasará… puede ser que el libro desaparezca. El libro electrónico parece que se iba a comer el mundo y resulta que el mundo se lo ha comido a él. Otra cosa es que la gente lea más o menos. Yo veo que la gente lee.

Esa alarma de los jóvenes no leen… es falsa. A lo mejor los jóvenes tienen otros entretenimientos, pero ya les llegará la hora de leer. Esa manía de que los jóvenes vayan a la ópera, hay que llevarlos arrastrados. Es que sólo van viejos a la ópera, pues no te preocupes, los viejos siempre se renuevan. Cuando la discoteca les aburra pasarán a la lectura.

 

 

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