jueves 26 de enero de 2012

Trilogía del mar - Esther Tusquets

Como su nombre bien indica esta obra está compuesta por tres novelas diferentes de esta escritora agrupadas en un solo volumen. El mismo mar de todos los veranos, El amor es un juego solitario y Varada tras el último naufragio abarcan diferentes momentos del estado creativo de la autora, desde el iniciático del primero de ellos al más avanzado del último título.
El relato que abre el volumen supone todo un descubrimiento, más aun teniendo en cuenta que es la opera prima de la escritora. Sorprende y mucho el estilo tan marcado y diferente de los usos y costumbres literarios actuales. Se renuncia completamente al diálogo, se detalla de forma realista el entorno y cuando se habla de sentimientos, ahí la autora marca época, pues la base de las tres novelas es esa, el diseccionar los pensamientos, ideas y sentimientos propios de los personajes. LEER MÁS

Parece novela intimista, con mucho de la propia historia de autora entre las líneas que escribe, aunque dicha afirmación no se puede aventurar. Los personajes que aparecen en las tres novelas, con los mismos nombres- la autora renuncia a artificios- tienen mucho en común entre sí, pero pero sin la obligación de parecerse. Los diferentes sentimientos en juego van cambiando de una novela a otra, e incluso en la misma, se percibe que la autora ha querido enfocar desde otros puntos de vista los mismo hechos, algo que lo hace muy notable.

Al margen de lo que comentan, la primera novela nos parece fascinante, no tanto como las otras dos, en las que creo que la catalana pierde un poco de frescura, aun conservan elementos que las hacen muy atrayente, en especial el segundo título, El amor es un juego solitario.

Me he vuelto loco para clasificar a la autora o encuadrarla en un estilo en concreto, pero creo que he fracasado, por momentos me recuerda mucho a Julién Gracq y en otros no, por momentos me recuerda a Valery y en otros no, pienso que tiene una gran influencia de la novela francesa del siglo pasado. Detecto además un tono muy cercano a Mercedes Salisachs y su forma de retratar a la clase burguesa catalana.

Es extraño encontrar novelas de este calado en un mundo donde la mediocridad impera, además es gustoso descubrir apuestas arriesgadas, consistentes en no renunciar jamás a un estilo muy propio, tanto de ver la literatura como de escribirla. No es libro que se pueda leer en el metro o en el autobús, precisa de su tiempo, de su pausa, de un cómodo sillón y de una lectura sosegada. Además tiene otra cualidad innegable y es que invita a reflexionar, tanto sobre lo que somos como seres humanos como sobre nuestras carencias como tales.

Sergio Torrijos

FICHA DEL LIBRO

Título: Trilogía del mar | Autor: Esther Tusquets | Editorial: Ediciones B |Páginas 560 | Precio 21€ | Reseñado por Sergio Torrijos |

Avance: La canción de los maoríes de Sarah Lark

29 DE FEBRERO A LA VENTA

Llega la Novela más esperada, por la autora de: En el país de la nube blanca.

SINOPSIS:

En La canción de los maoríes, las primas Elaine y Kura se debatirán entre las raíces inglesas y la llamada del pueblo maorí para forjar su propio destino. Entretanto, vivirán los vaivenes de una tierra comparada con el paraíso a la que llegan misteriosos desconocidos decididos a quedarse.

Los lectores se rinden a Sarah Lark: «Una gran historia; Adictiva; Apasionante de principio a fin; Fantástica; Una saga como las de antes; Impresionante; Un viaje inolvidable y emocionante; Atrapa desde la primera página; Un libro precioso; Excelente visión de la diferencia de culturas: cien por cien recomendable.»

Título: La canción de los maoríes | Autor: Sarah Lark | Editorial: Ediciones B |Páginas 704 | Precio 21,50€ |

miércoles 25 de enero de 2012

El callejón de las almas perdidas – William Lindsay Gresham

Los fenómenos de feria forman parte del acervo cultural americano, y su exhibición proliferó en barracones y carpas ambulantes durante los años 30 y 40 del siglo pasado, aprovechando la tendencia morbosa de un público deseoso de ver la monstruosidad en los demás, atraído por el misterio de lo extraño, e incapaz de sustraerse a un mundo creado a partir de las proyecciones de sus propios miedos, y cuyos personajes no dudan en hacer uso del fraude para embaucar a los ingenuos. Un mundo recreado en la película de Tod Browning de 1936 La parada de los monstruos, así como en algunos relatos que confirman la atracción por lo grotesco en la ficción sureña, y presente, a su vez, en la obra principal de William Lindsay Gresham (Baltimore, 1909 – Nueva York, 1962): El callejón de las almas perdidas, publicada en 1946 y llevada al cine al año siguiente bajo la dirección de Edmund Goulding. LEER MÁS

El propio Gresham quedó impresionado por su visita, de niño, a los espectáculos de Coney Island, y, posteriormente, por las historias que, en relación a ese tipo de representaciones, le refirió un compañero de fatigas durante su estancia en España como miembro de las Brigadas Internacionales. Entre aquellas estaba la del número con pollos vivos con que se abre la novela de Gresham, reservado para los miembros más desesperados y marginales de la compañía, y que Eudora Welty ya había documentado en su relato ‘Keela, la muchacha india tullida’, publicado en 1941.

Tanto este número como el del hombre tatuado, al que a su vez se refiere Flannery O’Connor en el relato ‘La espalde de Parker’, debieron ser habituales en los espectáculos de monstruos, como habituales eran los otros miembros de la feria ambulante que retrata Gresham: el gigante, el enano, el tullido que se arrastra sobre sus brazos, y algunos de los personajes principales de su novela: Molly, la chica eléctrica, la vidente Zeena y el mago Stan Carlisle.

Pero Stan no está satisfecho con la vida que arrastra y después de colaborar un tiempo en el número de Zeena, decide independizarse en compañía de Molly, con el convencimiento de que “se puede controlar a cualquiera averiguando de qué tiene miedo (…). El miedo es la clave de la naturaleza humana”. Así, después de un tiempo como mentalista, dedica sus esfuerzos al espiritismo, obteniendo, para ello, sendos certificados de médium y de reverendo, convirtiéndose en el fundador de la Iglesia del Mensaje Celestial, y consiguiendo, finalmente, la colaboración, para sus montajes fraudulentos, de la psiquiatra Lilith Ritter.

Gresham se dedica así, en un ambiente sórdido y grotesco, a desenmascarar el engaño que suponen técnicas como el mentalismo o el espiritismo, que tienen en común con las de la religión o la psiquiatría, el poder desmedido que pueden ejercer sobre sus pacientes o víctimas.

Y nadie mejor que Gresham para abordar todos esas formas de superchería, después de haber llegado a abrazar primero y repudiar después, creencias y técnicas como el tarot, el I Ching, o la dianética, pseudociencia avalada por la Iglesia de la Cienciología; haber llegado a ingresar en la iglesia presbiteriana al dejar el Partido Comunista; o haber estado sometido a tratamiento psicoanalítico durante seis años después de un intento de suicidio. Y no cabe duda de que, en su obra, el autor proyecta algunos de sus propios miedos y conflictos, como los derivados del alcoholismo o la violencia doméstica, que terminaron con su matrimonio con la también escritora Joy Davidmen, y de cuya relación con C.S. Lewis da cuenta la película Tierras de penumbra, dirigida por Richard Attenborough en 1993.

Finalmente Gresham acabó la travesía por el oscuro callejón de su vida suicidándose en una habitación de hotel, y hacia la oscuridad irá sumergiéndose, en el vertiginoso desenlace de su aventura, Stan Carlisle, cuyo destino final no descubriremos hasta la última frase.

Rafael Martín

FICHA DEL LIBRO


Título: El callejón de las almas perdidas | Autor: William Lindsay Gresham |Editorial: Sajalin | Páginas 444 | Precio 23€ | Reseñado por Rafael Martín

martes 24 de enero de 2012

El verano de los juguetes muertos - Toni Hill

El verano de los juguetes muertos, del escritor catalán Tony Hill (ed. Grijalbo, 2011) es una novela policíaca oscura, dura, el primer título de una serie protagonizada por el inspector Héctor Salgado.

El inspector Héctor Salgado, argentino, de padre español, lleva semanas apartado del servicio por haber dado una paliza a un detenido, un médico implicado en una red de prostitución ilegal. Nadie se explica la razón por la que el inspector perdió los nervios con el detenido y reaccionó de forma tan violenta. LEER MÁS

Tratado por un psicólogo, Héctor es apartado del día a día de la comisaría, pero recibe un encargo en apariencia intrascendente, investigar de forma extraoficial la muerte de un joven de la alta burguesía barcelonesa hijo de un exitoso empresario con aspiraciones políticas. El joven cayó por una ventana durante la noche de San Juan, y todo apunta a un suicidio o a un accidente por el abuso del alcohol.

Héctor contará con la ayuda de una nueva compañera, la agente Leire Castro, que está viviendo una situación personal trascendental para su vida. La familia del fallecido da por buena la versión oficial, pero su madre, una mujer que abandonó a su marido y a su hijo cuando era bebé y que no había vuelto a verlo desde entonces, regresa convencida de que su hijo ha sido asesinado.

Las primeras investigaciones no aportan hilos de los que tirar y Héctor quiere cerrar el caso para centrarse en lo que verdaderamente le importa, el caso del doctor que provocó que fuera apartado del servicio.

Las dos investigaciones se desarrollan con interés. La trama principal de la muerte del joven, situará a los protagonistas ante un ambiente hipócrita en el que lo que predominan son las apariencias. La segunda trama, sumergirá a su protagonista en el mundo del vudú y la magia negra, poniendo en peligro lo que más quiere y prometiendo ser una investigación compleja que se prolongará a lo largo de la serie.

El inspector se enfrentará a los fantasmas de su propio pasado en una historia con giros constantes, revelaciones sorprendentes sobre secretos del pasado y unos personajes atormentados por los remordimientos y los sentimientos de culpa.

El ritmo de la narración es ágil, con una historia narrada sin grandes pretensiones, aunque se adentra en la denuncia de problemas duros y actuales. Las relaciones sentimentales entre los personajes resultan patéticas, sin compromiso ni fidelidad y con el sexo como motor de gran parte de las decisiones. Este retrato social aporta más sentido a la acertada reflexión de uno de los personajes: “no me gusta este mundo en el que vivimos. La gente puede considerar que ciertos valores son caducos, pero lo cierto es que no hemos logrado sustituirlos por otros. Tal vez no sean tan malos al fin y al cabo”. La novela es también una expresión de la necesidad de redención, con unos personajes que arrastran los errores de su pasado, con la creencia de que “las culpas no se expían, se cargan”
Miguel Ángel Gómez Juárez http://megustan-loslibros.blogspot.com/.

FICHA DEL LIBRO

Título: El verano de los juguetes muertos | Autor: Toni Hill | Editorial: Grijalbo | Páginas: 376 | Precio : 18,90€

lunes 23 de enero de 2012

El libro de los viajes equivocados – Clara Obligado

En su anterior obra de ficción, Clara Obligado (Buenos Aires, 1950) nos hablaba de Las otras vidas, las que nos inventamos, las que deseamos, las que nos ocultan o que ocultamos, las que pudieron ser pero rechazamos, esas que con su agazapada presencia dotan de sentido a aquella otra por la que, de peor o mejor manera, transitamos. Pero es en el último relato del volumen donde esta multiplicidad de posibilidades queda reflejada de la forma más radical, tomando como punto de ramificación el momento de la salida de Argentina en 1976, en busca del exilio madrileño, que la propia autora tuvo que afrontar, y presentando todo un abanico de vidas alternativas a partir de ese instante, al que se vuelve reiteradamente en un movimiento que, más que circular, parece conformado a base de espirales. Y ese mismo planteamiento y esa misma geometría son los que usa ahora Clara Obligado con el viaje como motor del cambio. LEER MÁS

Y es que el desplazamiento narrativo en forma espiral está presente desde el primer relato de su último libro, ‘El azar’, mediante la presentación de un mismo escenario, una playa en Normandía, a través de un retroceso temporal de velocidad creciente, característica de la espiral logarítmica, curva presente también en la concha marina que sirve de nexo de unión entre los distintos momentos de ese vertiginoso viaje a la semilla. Pero la sensación de continuidad y unidad se traslada a toda la obra mediante la aparición reiterada de personajes, espacios y situaciones que van conectando unos relatos con otros, dando la impresión de que, a partir de la dimensión humana de los mismos, se nos está ofreciendo una visión parcial de “la enorme espiral del universo”, efecto sinérgico del que la propia autora nos avisa al comienzo del texto y cuyas propiedades emergentes permiten una lectura de orden superior de gran riqueza, inagotable.

Ya en el segundo relato, ‘Las dos hermanas’, asistimos al primer viaje equivocado, el que realiza un judío polaco que emigra por error a Buenos Aires creyendo ir a Nueva York, y cuyo fracaso vital quedará recogido en la instantánea que toma el fotógrafo de ‘Madison, los puentes de’, turbadora variante de la película, en el que el personaje femenino opta por bajarse del coche y de la vida que comparte con su familia para emprender otra con su amante, sin saber si tal exilio autoinfligido obtendrá la suficiente compensación, si merecerá la pena el viaje hacia una nueva juventud a costa de lo perdido, si el deshielo no dejará al descubierto, en algún momento, toda la carga dolorosa que habíamos mantenido en hibernación.

El título de otro de los relatos, ‘El silencio’, nos remite a la actitud cómplice con la que los vecinos de un pueblo asisten al ir y venir de trenes rigurosamente vigilados con destino a Mauthausen, y en él nos acercamos a la historia de un guardagujas cuya vida queda marcada por la visión de una mano infantil que, surgiendo de uno de los vagones, se despide, gesto que, en otro contexto, volverá a encontrar en la protagonista de ‘Abisinia’, una joven que no se resiste al vértigo de la aventura y decide interrumpir su luna de miel bajándose del tren en el que viajaba con su reciente y previsible marido.

En ‘Agujeros negros’, sin embargo, es el viaje el que aborta la historia que pudo ser, y es otro, de retorno, el que crea la esperanza del cumplimiento postergado, la ilusión de poder vencer al tiempo implacable, el que no perdona, porque “la madurez es la estación florida (…), el momento en que todo cuadra y se puede cumplir, hasta los sueños más negados”; un relato que se cierra en un círculo paradójico y perfecto.

Así, entre ecos de Alice Munro, Borges o Carpentier, completaremos los once relatos de un libro que, entre otras cosas, nos transmite la inquietante certidumbre de la precariedad de nuestras decisiones, y entre cuyas páginas se va abriendo paso la idea de que quizás, a fin de cuentas, la vida sea siempre un viaje equivocado.

Rafael Martín

FICHA DEL LIBRO

Título: El libro de los viajes equivocados | Autor: Clara Obligado |Editorial: Páginas de Espuma | Páginas 144 | Precio 15€ | Reseñado por Rafael Martín

domingo 22 de enero de 2012

Satori - Don Winslow

Satori es la novela que sigue con el personaje de Nicholai Hel basándose en un hueco que Shibumi (Trevanian, 1979) permite al mencionar que, después de tres años de internamiento carcelario, fue puesto en libertad bajo la condición de realizar una misión para los americanos en la China comunista. Describir y narrar esa misión es el encargo que recibió el autor de El poder del perro Don Winslow y que dentro de poco se llevará a la gran pantalla con Leonardo di Caprio como protagonista.

Copiar el estilo de escritura de Trevanian y el perfil narrativo con que construyó a su personaje Nicholai Hel hubiera sido para Don Winslow un fracaso, por eso el escritor nortemericano ha preferido interpretar al autor de Shibumi evolucionando su escritura hacia parámetros más actuales. LEER MÁS

Las tres décadas transcurridas desde que Trevanian presentó a Hel son suficientes para que la literatura de espías haya caído en la casi absoluta indiferencia. El final de la Guerra Fría actuó como verdugo de la misma, por tanto, resucitar a Hel en el mundo de finales del siglo XX tendría poco sentido y sería de menor interés. Winslow se lleva al personaje a la China del principio del comunismo y le hace participar en un complot de la CIA contra el eje chino-soviético.

Hel, reconvertido en el traficante de armas francés Michel Guibert tendrá la misión de eliminar al hombre fuerte de Moscú en Pekín para enturbiar las relaciones entre ambos regímenes comunistas. Por otra parte, la víctima es una persona hacia la que Hel tiene su mayor inquina, Voroshenin, quien abuso de su madre, una noble rusa blanca, robándole su fortuna.

En ese ambiente híbrido con los comunistas el poder, los rusos soplándoles el cogote y la sociedad china entre lo ancestral, el capitalismo y el socialismo es donde mueve sus fichas de Go Nicholai Hel.

Satori se compone de dos partes casi separadas con distintos grados de interés. La primera es la misión antes descrita y ambientada. La segunda parte cuenta la huida de Hel a través de media China y Vietnam para colocar las armas del cebo norteamericano al mejor postor. En esa fuga le perseguirán tanto la CIA como los chinos, los guerrilleros vietnamitas y el último rey del Vietnam Bao Dai. La suma ofrece dos libros en uno y se presta al antojo de ofrecer dos obras separadas, lo cual incluso hubiera sido provechoso editorialmente. Quizás el cine se arrogue ese derecho dividiéndolo en dos entregas. La misión urbana se nos antoja más atractiva, como mejor ritmo. La segunda misión entre jungla y ciudad es más enrevesada y el lector puede perderse entre tantos lugares y personajes. Ambas son atractivas pero como decíamos casi son dos libros separados.

Don Winslow ha buscado un terreno intermedio para escribir esta obra. No hallamos su estilo puro y duro de El poder del perro, ni el de El invierno de Frankie Machine, mucho menos el del último Salvajes. Trevanian se autoimponía una censura sobre todo lo explicito, violencia y sexo, que Winslow se salta. Quizás sea demasiado fuerte para los seguidores de Trevanian y demasiado suave para los de Winslow. Esa tibia zona intermedia es peligrosa para un escritor, pero Winslow ha asumido el reto. Lo mejor es leerlo sin tener en cuenta su filiación ni a su padre literario, Trevanian, ni a su formador, Winslow puesto que solo así se extraerá la máxima satisfacción.

Satori una excepcional novela de espías ambientada en un tiempo y un lugar especial con la que el lector disfrutará muchas horas de buena literatura.

Pepe Rodríguez

FICHA DEL LIBRO

Título: Satori | Autor: Don Winslow | Editorial: Roca | Páginas: 496 | Precio : 21€ |

Avance: Un arte espectral - Norman Mailer

Reflexiones sobre la escritura
«Escribir es algo espectral. No existe la rutina de una oficina para mantenerse en marcha, sólo la página en blanco cada mañana, y nunca sabes de dónde vienen tus palabras, esas divinas palabras. » Norman Mailer
Testigo de excepción, Norman Mailer, uno de los escritores más importantes de la literatura del s. XX, hace un repaso de sus 50 años de profesión. Un arte espectral reúne una serie de textos (prólogos, introducciones, entrevistas…) ymaterial inédito que expresan las opiniones de Norman Mailer sobre el ejercicio de la profesión de escritor, el arte de escribir, el periodismo cultural y la industria editorial. Completa esta visión unanálisis descarnado de sus gigantes literarios, sus contemporáneos y rivales y de la nueva narrativa norteamericana emergente.
Reflexiones sobre Tolstoi, Dostoievski, Hemingway o Faulkner, compañeros de generación como Updike o Capote, sin olvidar a DeLillo, Joyce Carol Oates o a al joven Jonathan Franzen de Las correcciones, éste es sin duda un documento indispensable para comprender y aprehender lo ocurrido en los modos, usos y costumbres de la narrativa de nuestro pasado más reciente. Sin medias tintas. Palabra de Mailer. LEER MÁS

Norman Mailer (Nueva Jersey, 1923- Nueva York, 2007). Se graduó en la universidad de Harvard meses antes de participar en la segunda guerra mundial. En 1948 publicó Los desnudos y los muertos, que rápidamente lo catapultó a la fama. Dos veces ganador del Pulitzer gracias a Los ejércitos de la noche y La canción del verdugo le valieron ser considerado junto a Tom Wolfe y Truman Capote como uno de los fundadores del «Nuevo Periodismo».
Novelista, periodista, ensayista, cineasta a ratos, hombre de letras de la cabeza a los pies, Norman Mailer era el último vástago de una tradición genuinamente americana a la que pertenecían Hemingway o Faulkner y perteneció a la generación de autores como Philip Roth, Saul Bellow, John Updike o Truman Capote. Entre sus obras cabe mencionar: Los tipos duros no bailan, Noches de la antigüedad, El fantasma de Harlot, El Evangelio según el Hijo, El castillo en el bosque o Un arte espectral, el ensayo sobre la escritura que cierra una obra que suma más de treinta títulos.

Algunas de sus perlas son:

“Se puede desarrollar algo del ego literario que un escritor joven necesita para seguir adelante a través de las reacciones contradictorias de los otros respecto de su obra.”
“Un cuento leído en voz alta puede tener poco en común con su presencia muda sobre la página.”
“Sostendría que tu material sólo es valioso cuando es existencial, con lo cual me refiero a una experiencia que no controlas.”
“Es posible que lleve veinte años digerir las reseñas por lo que son: un rito primitivo.”
“Uno debe ser capaz de hacer el trabajo de un buen día en un día malo, y de hecho, esa es la insignia de honor que los profesionales decentes tienen derecho a usar.”
“Al fin tuve el sentido común de comprender que si quería que mi obra viajara un poco más que las demás, la vida de mi talento dependía de luchar un poco más y pedir un poco menos de ayuda”
“Leer buenos libros puede envenenar tu satisfacción por haber conseguido un best seller.”
“Lo que anima a la mayoría de escritores de talento es que no tienen experiencia suficiente, así que sus novelas tienden a desarrollar cierta perfección paranoide. Eso casi nunca es tan bueno como el filo áspero de la realidad.”
“El elemento indispensable en el oficio es aprender a vivir con los peligros y problemas de la profesión.”
“Uno no debería alentar a la gente a escribir por demasiado poco.”
“Escribir es algo espectral. No existe la rutina de una oficina para mantenerte en marcha, solo la página en blanco cada mañana, y nunca sabes de donde vienen tus palabras, esas divinas palabras. “
“Se puede herir al lector si no se respeta a los personajes.”
“Empecé a aprender lo difícil que es pasar de la hegemonía de la palabra a la resonancia del ritmo.”
“Incluso un hombre malo puede tener principios; puede ser fiel a sus propia maldad, lo cual tampoco es fácil.”
“Si los novelistas empiezan a pensar en todo el daño que van a hacer, no pueden escribir el libro; no si son razonablemente decentes.”
“Los lectores de segunda categoría disfrutan las percepciones de los escritores de segunda categoría.”
“Dios es mejor novelista que los novelistas.”
“Yo busco encontrar mi libro a medida que avanzo. La trama entra al final. Quiero una concepción de los personajes lo bastante profunda como para que me lleven a lugares donde yo, como autor, tenga que vivir de mi ingenio.”
“No importa sobre que te descubras escribiendo, si te está dando la energía suficiente para continuar, entonces la obra tiene una relación profunda contigo a esa altura y no la cuestionas.”
“Convertirse en un escritor profesional es tan difícil como convertirse en un atleta profesional. A menudo depende de mantener la fe en uno mismo.”
“Escribir como actividad física diaria no es agradable.”
“La única virtud de perder tu memoria a corto plazo es que te libera para ser tu propio corrector.”
“Si lo que escribes es un reflejo de tu propia conciencia, incluso el periodismo puede volverse interesante.”
“Una explicación para el sobrecogimiento y la desdicha que habitaba las Estados Unidos en los días posteriores a la destrucción de las Torres Gemelas era que el acontecimiento no era solo monstruoso sino que había sido llevado a cabo con brillantez.”
“El hombre de las cavernas desafiando a los dioses descubrió que no siempre estaba muerto al día siguiente.”
“Una novela clásica es como un espléndido caballo que lleva un handicap exorbitante.”
“La ambigüedad en el significado del arte en el siglo XX, el hueco en el corazón de la fe, se ha convertido en un agujero tan obsesivo que el arte tal vez tenga que ser convertido en transacciones intelectuales.”
“Creo que los autores jóvenes están tan hartos de Below, Roth, Updike y yo mismo del mismo modo que nosotros estábamos hartos de Hemingway y Faulkner.”
“La popularidad de la mala literatura es análoga a la comida basura.”
“Escribir un best seller intencionadamente no deja de tener puntos de comparación con el acto de casarse por dinero para descubrir que la ausencia de amor es más costosa de lo previsto.”


Título: Un arte espectral | Autor: Norman Mailer | Editorial: BackList| Páginas: 432 | Precio : 19,50€ |

sábado 21 de enero de 2012

William Blake. Un extraño en el paraíso - Justino Balboa

Esta es la biografía sobre un artista británico que, si bien vivió entre los siglos XVIII y XIX, entre la Ilustración y el Romanticismo, su vida, pensamiento y peculiarísima obra podría más bien enmarcarse en fechas más cercanas a nuestros días, posiblemente en los albores del siglo XX, quizá, o incluso en los años sesenta y setenta del siglo XX, en los que resurge la influencia de este artista polifacético.
Artista plástico y poeta, la vida de William Blake (1757-1827) osciló entre estos dos polos: la escritura y la imagen plástica, en este caso, una imagen peculiar: el grabado y la acuarela, o como mucho, el temple. Nunca llegó a pintar al óleo, y se concentró en los formatos pequeños, obviamente, debido al tipo de técnicas elegidas. LEER MÁS

Por consiguiente, Blake no fue propiamente un pintor, aunque pintara, y tampoco un escritor, aunque escribiera. Fue ambas cosas, y las sintió tan unidas que su imaginación plástica iba siempre ligada a una imagen literaria. Si Wagner lo hubiera conocido, lo habría enmarcado probablemente en lo que llamaba «arte total». Con su poesía, que asocia sonoridad e imagen, creó un mundo fantástico, de seres monstruosos y figuras de una fuerza increíble. Concebía sus dibujos/pinturas/grabados en interacción con los poemas y escritos que, o bien realizaba él mismo o utilizaba los ajenos.

Marcado desde la infancia por visiones tan vívidas que la frontera entre realidad e imaginación desaparecía, estas alucinaciones fueron fuente de inspiración constante, como lo fue la libre interpretación de los temas bíblicos y la elaboración de todo un universo mitológico centrado inversamente en la figura del mal. El mal es, para él, el principio liberador, la negación del Bien, «sin contrarios no hay progreso» ―afirma Blake― «el amor y el odio son necesarios para la existencia humana». Invierte, pues, la ética; aunque sus temas fueran bíblicos, las interpretaciones eran claramente irreverentes, primando la imaginación sobre la razón, y justamente en la época de las luces, resulta ser casi romántico.

El autor cita a Borges al afirmar que Blake fue «el menos contemporáneo de los hombres, porque en una época neoclásica urdió una mitología personal de nuevas divinidades en lugar de rendir culto a las grecorromanas, y porque, en una época romántica desdeñó o relativizó la naturaleza.» En cuanto a la estética, la iconografía blakeana se acerca más a Miguel Ángel o a Durero que a Rubens, van Dyck, o Reynolds. Los dos elementos formales de mayor fuerza son el fuego y el viento. Las figuras musculosas, los cuerpos retorcidos, las expresiones cargadas de dramatismo, los seres monstruosos o divinos, todo ello compone un universo pleno de imaginación creadora y de fuerza vital.

Ni su manera de grabar era la clásica, aunque comenzó aprendiendo el oficio y de hecho, vivió –malvivió- de ello, ni su manera de dibujar seguía los modos y las modas del momento, por lo que fue marginado de las academias y de los círculos más elevados del arte en su país. Afortunadamente, sobrevivió gracias a diversos mecenas y amigos que le procuraban encargos y que le ayudaban mientras se dedicaba a su propia obra. Su esposa Catherine, analfabeta a la que hubo de enseñarle a leer y escribir, le apoyó fielmente durante toda su vida y le siguió en sus desplazamientos, pero no tuvieron hijos.

Como el autor del libro resalta, la mayor parte de la vida de Blake está sumida en la oscuridad. No tenemos documentos, datos, apenas cartas…, todo ello ayuda a la creación de una leyenda, y más cuando el personaje resulta ser un «muchacho divino» convertido en artista, según su primer biógrafo Gilchrist; un visionario ―o así nos lo presenta Yeats ― que habla con los personajes bíblicos como si charlara con cualquier visitante de carne y hueso; un profeta del amor libre y antimoralista, según Swinburne; un amigable pintor, según John T. Smith; un genio esquizoide, según Allan Cunningham; un hereje de maneras suaves, según Tatham. Muchas facetas en una sola persona. Probablemente, según el autor, Blake no sea ninguno de ellos…o todos a la vez.

Este ensayo biográfico presenta muy acertadamente la vida y la obra de Blake, incluyendo largos poemas intercalados con múltiples reproducciones de grabados o acuarelas que ilustran el libro. Lo enmarca en la época que vivió, relacionándolo con los artistas del momento, y finalmente, con aquellos en los que dejó su huella, no solo en los años siguientes a su muerte sino en los siglos posteriores.

En este sentido destaca el amplio capítulo dedicado al estudio de la larga influencia de Blake en múltiples campos del arte y cultura contemporáneos, principalmente cómic, música y películas, pero también videojuegos, ballets. La iconografía blakeana ha dejado una impronta inevitable en el cómic. Por poner un solo ejemplo, ¿quién no ha leído y visto Watchmen, con el inmenso personaje del Dr. Manhattan, que parece salido directamente de un grabado blakeano? También la poesía y la mitología de Blake es recurrente en las letras de las canciones pop desde Ginsberg, Dylan y una larga lista. ¿Quién no ha escuchado las canciones de Dylan, a los dos Morrison (Jim y Van) o a Emerson, Lake & Palmer? Y en la literatura contemporánea, más o menos gore o gótica, solo por poner un ejemplo, ¿quién no ha leído El Dragón Rojo o El silencio de los corderos de Tom Harris? Y si hablamos del cine, que mezcla imagen y texto, ¿quién no ha escuchado a Rutger Hauer pronunciando versos de inspiración blakeana en Blade Runner? Sin embargo, yo añadiría, para poner mi granito de arena al conjunto, a Jim Jarmusch, que utiliza el nombre de William Blake para el protagonista (Johhny Depp) en el filme Dead Man.

En suma, un artista que no reconocido como merecía por sus contemporáneos, que no supieron ver la grandeza de su obra, y que han tenido que ser la Historia y el Tiempo los que han mostrado con creces la valía y la importancia de un artista que rompió con los esquemas del momento y que vivió por delante de su época. Su propia esposa afirmaba que apenas podía disfrutar de su compañía, ya que siempre «estaba en el Paraíso». Un paraíso que Justino Balboa nos presenta con un texto excelente, detallado, claro y muy bien escrito.

Ariodante

FICHA DEL LIBRO

Título: William Blake. Un extraño en el paraíso | Autor: Justino Balboa | Editorial: Ártica | Páginas 276 | Precio 24€ | Reseñado por Ariodante